November 2010
47 posts
October 2010
60 posts
Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.
-Julio Cortázar
Ni más ni menos.
Siempre acabábamos en el piso de la cocina. Con el horno por respaldo, o de plano acostados. Reíamos mucho. Siempre nos agarrábamos de la mano. Manos flacas y frías. Nos agarrábamos de la mano.
Siempre bebíamos vino. Vino barato. No somos gente exigente. Nos acariciábamos con canciones, nos leíamos, y nos hundíamos en cabello. Nos veíamos el llanto sin pena. Nos contábamos cosas del mar. Cosas viejas. Cosas que ni la noche sabía. Cosas.
A veces juntábamos los labios. Nos crecía el calor, las pasiones se nos juntaban, y perdíamos la cabeza. Tardábamos horas para hallarla. Nos quedábamos quietitos haciendo el frío a un lado. Entre piel y piel perdíamos la vergüenza. Esa nunca la encontrábamos.
Nos amaneció tres veces.
De vez en cuándo nos vemos en alguna reunión. De vez en cuándo nos topamos en el supermercado. El instante es difícil, pero sólo es eso. Sólo es un instante. Semepudrelacaradedolor.
¿Estás bien?
Claro que sí. ¿No ves que traigo puesta mi mejor sonrisa?
Still Ill-The Smiths
Siempre que biene el tiempo fresco, o sea al medio del otonio, a mí me da la loca de pensar ideas de tipo eséntrico y esótico, como ser por egenplo que me gustaría venirme golondrina para agarrar y volar a los paíx adonde haiga calor, o de ser hormiga para meterme bien adentro de una cueva y comer los productos guardados en el verano o de ser una bívora como las del solójico, que las tienen bien
guardadas en una jaula de vidrio con calefación para que no se queden duras de frío, que es lo que les pasa a los pobres seres humanos que no pueden comprarse ropa con lo cara questá, ni pueden calentarse por la falta del querosén, la falta del carbón, la falta de lenia, la falta de petrolio y tamién la falta de plata, porque cuando uno anda con biyuya ensima puede entrar a cualquier boliche y mandarse una buena grapa que hay que ver lo que calienta, aunque no conbiene abusar, porque del abuso entra el visio y del visio la dejeneradés tanto del cuerpo como de las taras moral de cada cual, y cuando se viene abajo por la pendiente fatal de la
falta de buena condupta en todo sentido, ya nadie ni nadies lo salva de acabar en el más espantoso tacho de basura del desprastijio humano, y nunca le van a dar una mano para sacarlo de adentro del fango enmundo entre el cual se rebuelca, ni más ni meno que si fuera un cóndor que cuando joven supo correr y volar por la punta de las altas montanias, pero que al ser viejo cayó parabajo como bombardero en picada que le falia el motor moral. ¡Y ojalá que lo que estoy escribiendolé sirbalguno para que mire bien su comportamiento y que no searrepienta cuando es tarde y ya todo se haiga ido al corno por culpa suya!
CÉSAR BRUTO, Lo que me gustaría ser a
mí si no fuera lo que soy.